24/12/13

SALUDOS...

UN AFECTUOSO SALUDO DE NAVIDAD A TODOS QUIENES VISITAN ESTA PÁGINA...
MIS MEJORES DESEOS EN ESTAS FIESTAS Y ESPERO CONTAR CON VUESTRA FIDELIDAD ESTE 2014...


TENTADO EN EL AUTOBUS...

Tentado por casualidad…


Mi carro se había malogrado, así que tuve que trasportarme en un micro. Recordaba de joven que subía y me colocaba atrás de las chicas de rica colita y les metía una punteada, y como tenía mi cara seria y el uniforme no creían que me estaba sobando con su culo, en cada movimiento brusco les hacia sentir la dureza de mi cañón. Resulta que de pensar en eso empecé a buscar algún potito que paletear, y no había, puro culo viejo no más, y bueno, de repente sube un muchacho de lentes oscuros de aproximadamente 18 años, blanquito, y el micro se iba llenando. Sin querer estaba atrás del chico, pero jamás estuvo en mi mente con hombre, no pega, pero el chico tenía un culo pardito y cada vez que el micro paraba, se tiraba para atrás… pensé la primera que era casualidad, pero después se repitió. Me molesté y quise avanzar a otro lado pero no se podía. En eso él voltea y me guiña el ojo; yo me pongo más serio… Este huevón…ahorita le meto un puñete…—pensé— y siento su mano que me soba disimuladamente el paquete, y este reacciona se paró. Puta madre qué pasó, estaba bruto hinchado el maldito y no podía avanzar por que se darían cuenta, que carajo, así que permanecí ahí y él de nuevo pasa su mano por su trasero y esta vez me soba despacio. No sabía que hacer, sólo atiné a mirar a otro lado. De pronto la mano suave, siento que me abre el cierre, puta madre—pensaba— esto no puede estar pasando, pero mi cuerpo decía sí… y siento que me estruja los huevos, que rico, y él comienza retroceder… siento su culito… No esto está mal… Le boto la mano y me subo el cierre…¡¡Mierda!! Por hacerlo rápido me atrapo los pendejos que me dan un tirón. Me muevo para bajar y avanzo, aviso y me bajo a los dos paraderos. No sé por qué estaba recontra arrecho. Llegué a mi casa y me tiré el mejor polvo con mi mujer, ella mismo se dio cuenta: ¡estas bárbaro! —nada amor, pensaba en ti…
Al otro día estaba en el mecánico para recoger mi auto, y encuentro al muchacho. Estaba en short de deporte y polera. Hago que no lo veo, entro al taller y saco el carro, y el maldito seguía ahí, así que me acerco y le insulto:
— Qué cosa quieres hijo de puta…—, y él me contesta:
—… Conoces a mi mamá?, por qué eres así… conversemos un momento, ¿quieres?, y te dejo en paz…
Y puta madre cometo el error se subirlo al auto. Iba manejando y me dice:
— Siempre soñé que un militar me haga el amor, tosco, duro y tú eres perfecto. Y yo sé que a ti te gusto, sino no se te hubiera parado como la otra vez… Y me miraba a los ojos y me decía:
—… y estoy seguro que nuevamente se te esta parando…
Yo estaba nervioso, pero sí, el bendito se había parado, y opté por el lado diplomático:
—…Mira, para mí son las mujeres, no tengo nada contra ti, pero no me gustan los hombres— y él me contesta:
— Deja que tu cuerpo decida…— y sorpresivamente pone su mano encima de mi paquete… Casi choco, pero frené a las justas y siento las caricias más excitantes en mi miembro, vaya que sí sabía lo que hacía él con su mano…
— Vamos a la playa, conozco un lugar solitario y tranquilo y ya no te molesto más…—me dice, pero sólo le respondí con una mirada de ira…— Ya bueno, si no me quieres, al menos déjame que te la chupe un rato y me voy…
No dije nada, pero pareció que dije que sí… y sentí su boquita que me chupaba como la putita más carreteada… qué rico me pasaba la lengua por los huevos, que me electrizaba, y vi que al inclinarse su culito se levantaba y se ponía redondito. Él levanta la cara y me dice: si, hazlo masajéame mi culo… Sin querer queriendo le agarro el culo y mi mano solita se mete bajo su short y le meto el dedo fuerte para vengarme, y siento que aprieta más… ¡Vaya que estaba rico!, el culo cerradito, y me vengo y le relleno con mi leche su boca, se lo toma con avaricia y me dice:
— Yo no desperdicio nada, no como las mujeres que lo escupen…
Su actitud me cagó. Me dio su número de teléfono y me dice:
—… El día que quieras mi culo…cuando quieras será tuyo…— y se bajó.
Este está huevón si cree que lo voy a llamar —pensé—. Cumplió su promesa de no molestarme, no lo vi en una semana, pero mi pájaro pensaba en su culo estrecho. Aguanté sólo hasta el sábado, lo llamé y le dije que sólo quería saludarlo; y me contesto:
—…Mentiroso, quieres comerte mi culo, pero te cuesta decirlo… ok, ven a mi casa, estoy solo. Mis padres están de viaje— y me da su dirección.
Fui, pero antes de llegar me di un par de vueltas, me daba no se qué, pero me armé de valor y subo al departamento. Toqué el timbre, y me recibe una chica bonita, vistiendo de mini de cuero negro, una casaquita corta y su pelo tomado en un cole…
—Perdón, me equivoqué, venía a ver a un amigo— me dice pasa, soy yo. Me quedé sorprendido, era una bebe hermosa. Qué tal el cambio—me dijo—, me preparé para ti. Serás el primero en comerme, así que soy tuyo. Me dio al principio cierto asco cuando puso sus labios en los míos, pero cerré los ojos y sí estaba bien. Le masajeo el culo y mis dedos se morían por entrar en su hoyito… Me hizo una mamada  que tuve que retirarle la cabeza para no se venirme… lo llevé al mueble mirando a la ventana y le baje la falda. Su culito tenía escarcha brillosa, lo acaricié y puse mi miembro que estaba al máximo y lo clavé… y lo empujé sin miramiento. Él mordía la tela del mueble, y vi que le salían lágrimas de sus ojos, pero ya estaba bruto y empecé a bombearlo, y entró todo, hasta el último pendejo. Luego lo volteo, lo pongo de espaldas y le hago sentir toda mi humanidad… Casi se raja, pero bien varón para aguantar. Seguí con enérgicas pistonadas hasta que me vengo…Lo desenvainé y él se lo metió a la boca, tomándose hasta la última gota, me chupó hasta dejarme seco. Quedé rendido…uno de mis mejores polvos.

 Gracias XXX


SALDANDO UNA DEUDA AJENA...

Saldando una deuda ajena.



Gerardo es de mi edad, bueno un año más grande que yo, es mi picador desde la secundaria. Ahora tengo 19 años y él 20. Aunque soy gordito siempre fui de modales finos, hasta que un día él me llevó atrás de los talleres de la escuela y primero me obligó a mamar su verga y después me la metió, de ahí en adelante fui su nalguita de él, todos sabían que me andaba cogiendo y que yo ya era su putito.
Vivíamos por el mismo rumbo y él se dedicó a cosas no muy legales, hasta que un día me dijo que le debía dinero al “Momo”, un sujeto de aspecto patibulario, moreno, grandote y se decía que era un desalmado, un delincuente de lo peor.
Un día en una fiesta el Momo se encontraba presente y se sentó junto a mí. Yo me quise parar pero él me detuvo, estaba algo ebrio y dijo:
—…Mira gordito lo que te vas a comer un día de estos, esas nalgotas que tienes van a ser mías…siempre me ha gustado la carne blanca y que estén llenitas para que me la aguanten…
Y tomó mi mano y la puso en su entrepierna, entonces me hizo tocar la cosa más grande que yo haya sentido jamás, varios se dieron cuenta de eso pero nadie hizo nada porque le temían demasiado, cuando me dejo ir después de hacerme que se la sobara varias veces, los chicos del barrio se burlaban de mí diciendo que el Momo me iba a coger.
Cuando Gerardo me comentó que le debía dinero a ese hombre y que él le había pedido mis nalgas a cambio de perdonarle la deuda no supe que hacer.
—…Le debo dinero al Momo y no tengo para pagarle, pero dice que si tú estás con él una noche me perdona la deuda... ¿Aceptarías eso por mí?...
—… ¿Por qué me pides eso?...bien sabes que ese hombre es un maldito y además dicen que tiene una cosota bien grande…ninguna mujer se la ha aguantado….no…me da mucho miedo…
Gerardo aprovecho el amor que le tenía y me convenció, me llevó con el Momo a su casa y ahí me dejó diciendo que volvería por mí al otro día. Me quedé parado en la sala mirando hacia el piso mientras el Momo se bajaba su pantalón y su trusa para sentarse completamente desnudo en el sillón frente a mí, pude al fin ver en todo su esplendor aquella enorme vergota que empezaba a pararse y apuntar hacia arriba ayudada por las manos del negro Momo.
—... ¿Crees que te quepa esto?—dijo mientras jalaba el pellejo hacia abajo dejando al descubierto la enorme cabeza de esa descomunal vergota, yo quise huir pero el tamaño me tenía hipnotizado y clavado al piso.
—... ¡Acércate y tócala…vamos…de todos modos te la voy a meter así que ve tocando lo que te vas a comer gordita…!
—…Pero señor, eso que tiene usted está muy grande y no me va a entrar, compréndame… ¿ si quiere se la mamo y me como sus mecos pero no me la meta…me va a desgarrar mi colita…por favor no me rompa…!
…De que te entra, te entra… y cuando la tengas adentro vas a ser mía para siempre putita...¡¡Órale a mamar!!
—…Si…si señor…lo que diga…
Y me hinqué ante él y empecé a mamar esa vergota, mi boca apenas si podía abarcar tal enormidad, cada empujón de verga me hacía sentir que me ahogaba, yo seguía mamándole la verga mientras él me tomaba de mis cabellos y me empujaba su cosota para que me entrara más.
—…Ya estuvo suave… ahora viene lo bueno…!
Temblé de pavor, ese desalmado me iba a coger, me tomo del pelo y me levantó para empezar a bajarme mi pantalón y mi calzón, cuando vio mis nalgas y mis blancos pechos exclamó:
—…¡Que rico culito me voy a reventar¡...pero primero déjame mamar tus tetas, las tienes de mujer y esas nalgotas blancas como me gustan…nalgas de puta…ahhhh…¡
Me mamó las tetas y me chupó el culo, yo me sentí morir con aquello, me excité, pero de ver su enorme miembro volvió a darme miedo. Él me dijo:
—...Siéntate tu solito en la verga…mátate tu solita putita…ahhh..¡
Y me fui sentando poco a poco en esa vergota, cada centímetro que entraba en mi culito me dolía horrores hasta que sentí morir y le dije tímidamente:
—…Ya entró toda señor...ya me la metió toda…
…No putita…apenas llevas la mitad…pero ahorita te la comes toda...!
Y me jaló hacía abajo impulsando su pelvis hacía arriba metiéndome toda aquella pértiga en mi colita.
—….Aaayyyy…no, no por favor…me mata…me esta matando….aaayyyyy!
Sentí que todo se ponía negro ante mí, sentí un líquido caliente en mi abierta colita y supe que era sangre, ese malvado me había roto mi culito, me intenté poner de pie para sacar de mi ano esa manguera y cuando ya casi lo lograba volvió a jalarme hacia abajo y me volvió a ensartar en su vergota.
—…Por favor señor, me va a desgraciar mi colita….aaayyyy…me duele….me duele mucho…aayyy!
Y empezó a bombear su cipote subiéndome y bajándome, yo lloraba de dolor y entonces sucedió que el dolor dio paso al placer y empecé a gemir, empecé a disfrutar la terrible penetración.
….Aaahhhh…aaayyy… así…así…más…más….me gusta….me gusta esto …..aahhhh…¡
—…Te lo dije putita, ya eres mía….eres esclava de mi verga….deja que te llene de mecos el culo y verás como me vas a pedir más….aaaahhhh!
Cuando su semen cayó en mi maltrecho culito fue como un bálsamo para mi castigado ano que recibió goloso cada chorro de semen que él me inyectó, quedé despatarrado entre sus piernas con su vergota aún metida en mi colita hasta que esta salió sola dejando sus piernas llenas de semen y sangre.
—…¡Mira...te reventé la cola…has de cuenta que te desvirgué…ese culo ya no es el mismo…ahora es mío, me pertenece….de aquí en adelante yo soy tu nuevo dueño y tu mi putita particular…!
—… ¡Sí señor…ya soy suya…soy su puta de usted…!—contesté yo completamente vencido y dominado ante él.

De Gerardo ya ni me acordé, el Momo se encargo de decirle que la deuda estaba saldada y que yo ya era su mujer.


EL TURISTA.

El Turista.


Debido a que mi trabajo se relaciona con hoteles, la mayoría de veces tengo que viajar a hoteles cerca de playas hermosas, hace unos meses viaje a una hermosa playa de arena blanca, yo soy una persona abierta al sexo con hombres o mujeres, como había terminado una relación hacía poco yo quería probar algo masculino en ese viaje.
Así qué después de resolver asuntos laborales, decidí ir a la playa a buscar algún hombre solo dispuesto a experimentar en vacaciones...
Como no era época de turismo no había mucha gente, después de caminar un buen rato decidí ir a comer algo a un restaurante al aire libre. Mientras comía, una joven familia "gringa" llegó, la esposa era una hermosa mujer cargando una adorable niña, pero el esposo se llevaba las miradas de las pocas empleadas del restaurante.
El era alto, piel blanca algo bronceada, cabello castaño y ojos azules. Al estar en la playa, él sólo vestía unos shorts playeros, por lo cual uno podía ver ese pecho desnudo, era obvio que el ejercitaba, sus muslos eran gruesos y velludos, sus pectorales estaba más que perfectos, tenía algo de vello aún mojado, sus pezones sobresalían como botones erectos y rosados.
Yo suelo ser directo y bastante desvergonzado cuando quiero insinuar lo que quiero, cuando busco un hombre, pero al estar con su esposa sólo pude observar. Después de un rato ellos empezaron a discutir, a pesar de que hablaban en inglés sabía que él había estado bebiendo y ella le reclamaba, en un momento ella se levantó, tomó a la niña y le dijo que irían a ver peces, él se quedó un rato, pagó la cuenta y se dirigió al baño. Sabía que tenía una oportunidad así que lo seguí. Al entrar el orinaba al fondo, yo fui al espacio al urinal que estaba al lado y le dije en inglés: "Quisieras una buena mamada de hombre a hombre?", yo esperaba recibir un golpe o insulto, en cambio él dijo en una voz de ebrio "EN TU CUARTO! YA!"…
Por suerte mi cuarto estaba cerca, al llegar él rápidamente se bajó el short y dejó ver su paquete, todo en él era grande; unas bolas que colgaban, una verga gruesa, larga y con venas alrededor y un glande enorme y rosado. Él me puso de rodillas a la fuerza y me metió la verga hasta el fondo, yo chupaba cada centímetro aunque intentaba no ahogarme, mi lengua rodeaba el glande mientras yo lamía cada gota de líquido pre seminal, creí que él sólo querría una mamada, hasta que me preguntó si tenía condones. Saqué uno de mi gaveta, y él literalmente me lanzó sobre la cama, me puso de espaldas, se puso el condón y me dijo en un español algo forzado: "MI ESPOSA NO ME DA SU CULO HACE UN MES, ASÍ QUE HOY TE PARTO EL CULO!"
Y sin esperar me metió su verga hasta el fondo, el hecho de sentirla tan hondo desde el principio me asustó y entonces él empezó a meterla y sacarla como si fuera un animal, jamás me habían cogido así. Llegó un punto que las lágrimas de mis ojos empezaron a salir, pero yo gemía de un placer enorme. Él se recostó sobre mí y sólo movía su pelvis para penetrarme sin piedad, el sentir su pecho velludo sudando sobre mi espalda me excitaba aún más. Después de un rato sólo pude oír un AHHHHHHHHHHHH!... Su grito fue de un animal acabando dentro de mí. Yo mordí la almohada y sentía su verga bombear su semen dentro de mi ano. Él se levantó agitado mientras se quitaba el condón, al sacar su verga sentí como si me hubieran dejado el ano unos centímetros  más abierto.

Él se limpió el pene con la mano y me dijo en una voz baja y agotado: "THANKS MAN, TAKE THIS", me dejó el condón en la cama, se vistió y se fue. Yo aún no me venía así que tomé el condón y empecé a sacar la gran cantidad de semen atrapado ahí, era como sacar crema de un envoltorio. Unté mis dedos y los llevé a mi boca, el sabor de su semen me supo a menta y era espeso, hasta que me vine mientras secaba el condón con mi lengua. Me quedé desnudo en la cama. Saboreando el semen en mi boca como un delicioso testimonio de lo que había pasado…



EL AMIGO DE COLOMBIA

Mi amigo colombiano
 … Airlines, anuncia la llegada de su vuelo procedente de la ciudad de Bogotá.
Esto fue lo que se escuchó por los altavoces en el aeropuerto internacional de mi país ante la llegada del vuelo en el que venía mi amigo Adrián a un intercambio cultural de 6 semanas entre su Universidad y la mía aquí en mi país.
Como 40 minutos más tarde Adrián iba saliendo con su maleta y todo en regla.   Le conocí muy bien ya que habíamos tenido varias conversaciones por Skype y ya sabíamos mucho uno del otro, hasta de nuestras preferencias sexuales…
-      Hola Adrián, bienvenido a mi país
-      Hola Javier, gracias por venir por mí, es un placer conocerte al fin en persona.
-      Para mi es igual, pero vamos, el camino a casa es largo…
-      Claro, vamos…
Dos horas más tarde ya estábamos llegando a mi casa en otra provincia, Adrián conoció a mis padres que estaban encantados con un chico tan educado y se lo hicieron saber a él. Mi madre hasta le dijo que era un gran placer que yo tuviera amigos como él, educado, serio y por cierto muy guapo y con un acento tan bonito. Ante esto Adrián estaba orgulloso de sí mismo y mencionó que le encantaba el grado de cordialidad de la gente de mi país.
Dentro de los paseos que hicimos, que fueron muchos a balnearios, playas, zonas tropicales, naturaleza, turismo rural y muchas más, hay una que a mi amigo le gustó mucho y en la que me voy a centrar. En una ocasión fuimos a casa de mi Tío político Manuel, el esposo viudo de mi tía Nadia la cual ya llevaba casi un año de fallecida y quien vivía en una zona campestre bastante retirada de la ciudad y rodeada de una naturaleza exuberante. La invitación del tío Manuel se dio ya que él había llegado a mi casa días antes y conoció a Adrián y le invitó que se fuera conmigo a su hacienda a pasarse unos días con su familia y Adrián aceptó.
Llegamos a casa de tío Manuel cerca de las 10 de la mañana del viernes y Manuel tenía preparado que fuéramos con él y sus hijitas a un río cercano, lo cual hicimos y después almorzamos todos juntos en la casa. Dormimos una pequeña siesta y cerca de media hora después habían terminado ésta tío Manuel y Adrián. Ante eso Manuel lo invitó a que fueran a caballo a conocer parte de su hacienda, Adrián encantado ya que en su ciudad no podía hacer estas cosas.
Se fueron al paseo y a Adrián le gustó mucho una cascada por lo que fueron a pie a observarla
-      Don Manuel, que belleza es su hacienda y esta cascada es impresionante, hasta dan ganas de tirarse a nadar en su caída…
-      Adriancito, no me digas Don, me haces sentir mayor de mis 49 años, je je je pero que esperas para nadar
-      Bien Manuel, pero no traje mi bañador
-      Si quieres hazlo sin nada o con tu ropa interior, disfruta esto muchacho.          Yo te acompañaré en la orilla. Ve y disfruta.
Adrián se quitó su ropa y se lanzó al agua, y mientras nadaba vio que tío Manuel se bajaba la cremallera de su pantalón y se sacaba su verga para orinar. A mi amigo le impresionó verle la verga a mi tío, sobretodo su grosor. Tío no se dio cuenta de que lo miraba. Cuando terminó su necesidad se guardó la herramienta.
-      Venga Manuel, acompáñeme a nadar, es más divertido con otra persona
-      Está bien Adriancito, pero mira hacia otro lado que me voy a quitar la ropa para lanzarme al agua.
-      No se preocupe, estamos entre hombres
Tío Manuel lo hizo y mientras caminaba desnudo hacia el agua Adrián pudo ver el cuerpazo de mi tío, cuerpo de hombre de campo, trabajador de sol a sol, con su pecho velludo y una mata de vellos entre sus genitales.
-      Manuel, usted no parece de 49 años, tiene cuerpo de un hombre mucho más joven…
-      Es el trabajo Adriancito, los hombres de campo trabajamos bastante y este trabajo es un gran ejercicio
-      Qué no diera yo por tenerlo así cuando tenga su edad, es de envidiarle.
-      Gracias por ese cumplido (y se sonrojó)
Empezaron a jugar tirándose agua y nadando.
-      Adrián, veo que te rasuras completamente por los lados de la verga y tu culito
-      Si, a mí me gusta así
-      Pues te ves muy bien
-     ¿Le gusta?
Esta pregunta como que generó libido en mi tío ya que por lo cristalina del agua Adrián notó como la verga de mi tío estaba creciendo.
-      Pues la verdad que sí, pero no me lo haría yo
-      Usted se ve muy sensual con todos sus pelos
-      ¿Qué me quieres decir con eso muchacho?
-      Eso, que usted se ve muy apetecible y me imagino que desde hace mucho que no tiene una mujer con quien descargar su leche
-      La verdad que desde la muerte de mi esposa no he tenido sexo y ya va a tener un año de eso
-      ¿Y cómo un hombre así tan macho ha aguantado tanto?
-      Pues es que por estas zonas no se puede hacer mucho más que una que otra paja de vez en cuando
-      Pues si quiere le ayudo ya que veo que tiene su verga bien parada
-      ¿Cómo…? Si somos dos hombres
-      Pero no tiene que enterarse nadie más que nosotros y veo que por aquí nadie nos podría ver
-      Es que… es que (Tío Manuel estaba nervioso)
-      Venga y verá…
Adrián le agarró la verga a Manuel, le bajó el prepucio para que la cabeza quedara afuera y tío Manuel cerró los ojos con placer
-     … ¿Le gusta?
-      Si muchacho, se siente rico que otra persona me toque la verga después de tanto tiempo
Ante esto, Adrián aprovechó y se metió la verga de Manuel suavemente a su boca hasta que la tuvo toda dentro, y no era una verga larga pero si muy gruesa. Tío empezó a moverse follando la boca de mi amigo como si esta fuera una vagina, le agarraba de las sienes para dar sus entradas y salidas. Esto fue por un rato hasta que Adrián dejó de hacerlo
-      ¿Le ha gustado Manuel?
-      Adrián, es la primera vez que alguien me chupa la verga así, y se siente muy rico
-      Y lo demás le va a gustar mucho más
Adrián le empezó a chupar las bolas, las tetillas, la verga otra vez, la espalda hasta que llegó al culo y allí fue donde tío se quitó
-      Allí no Adrián, yo no soy marica
-      ¿Quién dice que tiene que ser marica para dejarse chupar su culito? Déjeme hacerlo y verá que rico es
Manuel se convenció y al sentir la lengua de Adrián en su ano gemía de placer y él mismo se abría las nalgas para que mi amigo siguiera, lo cual fue por un rato
-      Adrián, quiero hacerte lo mismo
-      ¿Ha chupado culo alguna vez?
-      Nunca muchacho, pero quiero chuparte tu culito que se ve tan rico
Y empezó a hacerlo y Adrián también llegó a un grado de placer indescriptible, porque tío se lo estaba haciendo muy bien
-      Manuel, ¿quiere meterme su verga?
-      Claro que si, hace rato lo estoy deseando
-      Pero hágalo suavemente, la tiene muy gruesa y me puede doler
-      Como tú digas
-      Pero mejor acuéstese sobre la arena y yo me la voy metiendo…
-      Ah estos chicos de ciudad que hacen cosas raras
-      Le va a gustar ya verá
Tío se acomodó y Adrián se puso a manera de cabalgar, le puso saliva a la verga de tío y se puso en su huequito para empezar el trabajo de comerse esa verga tan gruesa. Fue lentamente hasta que le entró la cabezota que era la parte menos gruesa.
-      Que delicia Adrián, métetela toda, quiero tenértela completa dentro…
Adrián prosiguió hasta que ya tenía poco menos de la mitad y se armó de valor y se sentó de un solo golpe y le entraron los 16 cm. de Manuel en culo. Manuel empezó a moverse
-      No Manuel, espere que me acostumbre
-      Que huequito tan apretadito tienes muchacho, es la vez que más apretada tengo la verga dentro de alguien
-      Es que la tiene muy gruesa
Poco rato después ya acostumbrado al grosor de la verga de tío Adrián estaba disfrutando mucho de cabalgar a ese macho que le estaba haciendo vibrar. Cambiaron de posiciones y ante cada una Manuel estaba disfrutando más del hoyito de mi amigo.
-      Adrián,   me encanta tu hueco, es delicioso, podría estar dentro de ti por mucho tiempo
-      Disfrútelo, es suyo ahora y las veces que quiera.
Tío aparentemente nunca había disfrutado tanto del sexo como esta vez ya que eran muchas cosas nuevas para él.
-      Adriancito, ya casi voy a vaciar la leche
-      Avíseme para venirme también (y se empezó a masturbar muy rápido)
-      Ya va, ya va, ahhhhhhhh, ahhhhhhh,   ahhhhhh toma mi leche Adrián, allí te vaaaaaaa
-      Deme toda su leche, démela (Manuel estaba como loco sacando y metiendo su verga del culo de Adrián mientras disparaba chorros potentes de su leche dentro)
-      Que rico, ahhhhhh, ahhhhh, ahhhh (sus quejidos y casi gritos se escuchaban a varios metros de donde estaban)
-      Manuel deme más, ya me vengooooo,   que rico, ahhhhh, ahhhhh, que rico (y dejaba sus chorros de leche sobre la hierba ya que lo tenía ensartado de perrito)
Rato después, habiéndose venido dos veces dentro de Adrián, tío le decía (sin sacársela aún)
-      Adriancito, gracias por esta gran experiencia que me has dado y ojalá que estos días que te quedes aquí me dejes cogerte otra vez de esta manera.
-      Manuel, usted es un semental delicioso y no quiero perderme ni una vez que usted quiera ensartarme su herramienta, y dejarme que se la mame…
-      Vamos preparándonos para volver a la casa que ya deben estar extrañándonos.
Le sacó la verga a mi amigo y al ver cómo le salía un poco de semen de su ano, se puso a mil nuevamente y de pie se acercó por detrás y le ensartó la herramienta dándole a Adrián una nueva enculada hasta botar más lechita.
Cuando llegaron a la hacienda y por la mirada de tío y la forma de caminar de Adrián me di cuenta de lo que más tarde me contó mi amigo y  estoy describiendo aquí.
El siguiente día de nuestra estancia en la hacienda de tío Manuel una cuñada de él fue a buscar a mis pequeñas primas para llevarlas a la ciudad a comprar ropa y otras cosas, por lo que quedamos en la casa: Tío, Adrián, Chalo (el administrador de la hacienda que estaba allí ese día) y yo. Chalo es casado y su esposa ayuda en las labores de tipo ama de llaves de la hacienda de tío, es moreno, mide como 1,77 y está muy bien de cuerpo, como casi todo hombre de campo.
Al tiempo de la siesta yo estaba intentando dormir cuando tío entra a la habitación que compartíamos Adrián y yo y pude escuchar cuando le decía a mi amigo con voz suave
-      ¿Adriancito… estás despierto?
-      Si Manuel, yo no acostumbro dormir siesta
-      ¿Quieres acompañarme a la cascada?
-      Pillín Manuel…ya sé lo que quieres…
-      ¿Y tú no quieres?
-      Claro que si. Uno no está todos los días con un macho semental como usted
Y pude ver como Adrián le bajaba la cremallera a tío y le sacaba su lanza gruesa y se la metía a la boca.
-      Cuidado Adriancito, mi sobrino nos puede ver.
Se metió la verga al pantalón y salieron juntos. Yo al momento me levanté y les seguí sin ser visto hasta la cascada, que queda como a 15 minutos de la casa a paso rápido.
Cuando llegaron, empezaron a quitarse la ropa y a besarse apasionadamente, mientras yo miraba desde unos arbustos como a 50 metros. Me excitó tanto que saqué mi verga del pantalón y me empecé a pajear suavemente mientras veía aquella escena, que hasta daban ganas de estar con ellos. De repente siento una mano que me está acariciando el cuello y al voltear, me encuentro con Chalo, el administrador quien me dice reservadamente:
-      Niño, que escondido está
-       Chalo… ¿Qué hace aquí…?
-      Como que lo mismo que usted, es que me pareció extraño ver a don Manuel  salir con el joven colombiano, y más que Don Manuel salió de la casa con una templazón de verga que se le notaba. Y por cierto, usted tiene muy buena tranca
-      Y usted como que la trae bien templada como le dice
-      Es que ver lo que hacen esos dos tiempla a cualquiera
-      Y… ¿Por qué no enseña a ver si hacemos lo mismo?
Chalo se bajó su pantalón y calzoncillo y me dejó ver una verga morena, gorda y de unos 15 cms. Bastante llamativa y con la cabezota brillante producto de su secreción que la humedecía...
Mientras Chalo y yo empezamos a tocarnos y a chupar nuestras vergas, veíamos como tío y Adrián iban cada vez más en avance y tío le estaba dando una mamada de culo que hacía que Adrián se retorciera de placer y casi gimiendo decía:
-      Dele mi macho, así… que rico… maaaas… qué delicia se siente…
Ante esto, tío se preparaba para ensartarle su verga a mi amigo y Chalo me dijo:
-      Niño, métame su verga, quiero sentir que siente su amigo que está tan alborotado
-      Seguro Chalo, la mía es un poco grande
-      No va a ser el primero niño, ya antes me han metido vergas, bueno… más pequeñas
Mi excitación era grande, y más cuando vi que tío se la dejaba ir completa a Adrián de un solo empujón… Yo me ensalivé la mía, puse a Chalo de perritos y se la empecé a meter
-      Niño, dele suave… que… duele
-      Pero si sólo te ha entrado la cabeza… aguanta Chalito… aguanta… cómo mi amigo que se la tragó de un solo empujón y ves, mi tío la tiene bien gruesa
-      Dele niño, ya me acostumbraré a la suya
Y se la dejé ir también de un empujón. Chalo se tapó la boca para que no se oyera su grito de dolor, hasta el ratito que ya se acostumbró y me pedía que le diera fuerte.
Mientras tanto Adrián le decía a tío entre sonoros gemidos:
-      Manuel deme chimba (luego entendí qué quería decir), así… asiiiiii,   que ricura papi…
Tío estaba como loco dándole una verguiza a mi amigo, que aún no entiendo como aguantaba tanto. Se la sacaba toda y se la volvía a meter, una y otra vez y Adrián pedía y pedía, y eso era lo que tío disfrutaba tanto, que le pidieran verga y él daba verga… y de qué manera.
En eso tío le dice a Adrián
-      Adriancito ya casi me vengo… falta poco
-      Vente mi semental, lléname el culito con tu deliciosa leche
-      Te la voy a dar toda delicioso… es para ti… sólo para ti, tómalaaa, allí te vaaaaa,    ahhhhhh,   arffff,   uhhhhhhh,   todaaaa
Eso nos hizo a nosotros estar ya a punto también, y veo como Chalo se empieza a masturbar rápido y me dice que está también a punto de venirse
-      ¿Quieres la leche dentro de tu culo o me vengo afuera?
-      Lléneme de su leche la quiero dentro.
-      Allí te va, ahhhhh, ahhhhh,   ahhhhh
-      Siento los chorros de leche dentro… niño, que rico coge usted… Ya me vengooooo,   uuuuuu,   me vengo, me vengooooo
Que rico la estábamos pasando las dos parejas, aunque separados por unos cuantos metros…Nosotros intentando hacerlo lo más discreto y ellos desinhibidos.
Tío logró echarle su leche dentro en dos ocasiones a Adrián; y una en su boca, que como pudimos ver a la distancia, fue bastante cantidad. De verdad que tío es todo un semental y de los buenos…
-      Manuel, me has dejado el culo dolorido de tanto que me has dado entre ayer y hoy, tienes unas ganas atrasadas o eres un súper semental
-      Pues la verdad las ganas siempre las tengo, y hasta ahora no le he quedado nada mal a muchas mujeres, y a ti que eres mejor que cualquier mujer para encular, y con mamada.
Una pregunta Adriancito, sé que mañana ya te vas a la ciudad, ¿Será que puedes posponerlo unos días?... Ya sabes que a pesar de ser hombre me gustas y quiero que disfrutemos juntos un poco más… si quieres hasta te doy más veces.
-      Sí, ya veo que ahorita estás que puedes otro más, pero dejémoslo para más tarde, ganas no me faltan pero mi pobre culito tiene ardor y quiero ponerme alguna cremita para aguantar.
-      Y le está saliendo lechita
-      Es que me dejaste bastante adentro, ¿Quieres ver cuánta me sale?
-      Si mi rey hazla salir…

Después me contó Adrián que fue bastante la cantidad de leche que le salió y que quedó en la orilla del río…

1/12/13

TRABAJO MAÑANERO.

EL ALBAÑIL


A las 7:15 de la mañana tocan el timbre de mi casa, me levanto de la cama a abrir la puerta, me coloco unos bóxer blancos, me asomo por la mirilla, abro la puerta y me encuentro allí a un joven moreno, 1.80 mts., atlético y bastante atractivo vestido con unos jeans algo ajustados y una camiseta blanca sin mangas.
- Buenos días licenciado, soy el hijo del señor que le está haciendo los trabajos de albañilería, perdone que lo haya despertado pero mi papá me pidió llegar temprano ya que él llegará al rato.

- No te preocupes muchacho, pasa, imagino que tu papá te dio instrucciones de donde ha quedado, más bien discúlpame a mi por abrirte la puerta en bóxers.
- Si, ya estoy al tanto de todo el trabajo y no hay cuidado con sus bóxers.
- Bueno, entonces puedes seguir, mientras me doy un duchazo y me desayuno.
- Muy bien, sígale…
Una vez duchado, ahora con bermudas y camiseta (sin ropa interior) empiezo a prepararme algo para desayunar y le pregunto al muchacho si se había desayunado y dice que no tuvo tiempo más que de tomarse una taza de café. Preparo desayuno rápido para dos, y al estar listo le invito a pasar al comedor y ahora que veo mejor a este adonis puedo observar su bello cuerpo, muy masculino. Nos sentamos y empezamos a desayunar.
- ¿A que horas es que viene tu padre? – le pregunto
- Creo que como al mediodía, ya que fue a la ciudad a resolver un problema urgente.
- Ah, ya él me había dicho que vendrían hoy juntos, pero no hay problema siempre que se termine el trabajo a tiempo.
- No se preocupe, para eso estamos.
Conversamos algunas otras trivialidades hasta que el muchacho me pregunta:
-¿Licenciado, y usted es casado?
- Si, desde hace 5 años
- Pero se ve muy joven, si no le molesta la pregunta, ¿Qué edad tiene usted?
- Tengo 29 años, y tu ¿Qué edad tienes?
- Tengo casi 22 años
- Y qué, ¿estás casado o tienes novia?
- Soltero, pero ya tengo 2 años de noviazgo y creo que hasta me casaré pronto ya que mi novia en cualquier momento puede quedar embarazada
- O sea que se adelantan a la luna de miel.
- Pues es que en este pueblo no hay mucho que hacer y ya ve, cuando la cabeza de abajo se para (se tocó su miembro por encima de su pantalón), la de arriba no piensa (y se tocó la sien derecha para enfatizar la frase)
- En eso tienes razón pero pueden cuidarse
- La verdad que si…—Nos reímos…
Terminamos el desayuno y el muchacho reinició su trabajo, como hacía bastante calor él me preguntó:
- Lic. ¿Será que puedo sacarme la camiseta para trabajar más a gusto y un poco más fresco?
- Claro que si…
Me quedé perplejo al ver su lindo pecho al descubierto, muy velludo, me dejó sin respiración y él se dio cuenta. Encendí el televisor y como no había programas de mi gusto, decidí poner una película en video. El joven y yo conversábamos trivialidades mientras desde el sillón miraba la película en el video y él trabajaba.
- No ha visto nada de la película Lic.
- No está muy interesante la verdad, mejor conversar contigo
- Oiga, Lic. y usted ve películas de esas triple X?
- Si, tengo unas cuantas, si quieres pongo una, te parece?
- A que si, nunca he visto una, en este pueblo nadie tiene de esas.
Puse una película pornográfica hétero y bisexual. Al poco rato ambos estábamos a 1000 y a él se le notaba mucho más ya que sus ajustados jeans no podían esconder lo bien dotado que era, que por cierto se veía mucho más que su padre que ayer me había mencionado que casi todos en su familia estaban bien dotados de verga.
- Muchacho, hay que ver que esa película nos ha puesto muy excitados, no?
- Claro que si, muchísimo, con esas escenas se trabaja con mayor gusto. Vea como estoy - y me enseña el bulto en su pantalón – y usted ni se diga -
Seguía trabajando y yo ante el televisor, cuando la escena que se presentaba era la de un negro con una verga inmensa y muy gruesa que intentaba penetrar por el culo a un blanco mientras este se la tenía metida bien adentro de la vagina a una rubia y es allí que mi joven albañil anota:


- Qué fácil parece todo en esas películas, no puedo creer que el rubio pueda aguantarle la verga a ese negro
- Habías visto algo así?
- Nunca Lic., es la primera vez que veo que un hombre le meta la verga a otro y que este se la aguante, pero excita como el blanco disfruta.
- Te excita ver eso?
- Claro que si, pero me gustaría más ser como el negro, debe ser muy rico meterla en un huequito tan pequeño, sentir que aunque cueste meterla entre completa… Mi novia no me aguanta bien ni la mitad y hago mucho esfuerzo en entrar pero nada.
- Será por el tamaño…o el grosor…
- Eso dice ella que le duele mucho su conchita cuando voy llegando a la mitad ya que tengo mi verga más delgada al principio y más gruesa hacia la raíz.
- Pero si la excitas bien te la puede aguantar completa... Y si alguien más te prestara su huequito, qué harías?
- Pues, le culiaría rico, pero me gustaría que fuera alguien que me aguantara toda mi verga, completita y sin chistar
- Y es que la tienes tan, tan grande en serio?
- Imagine, me mide 26 cms
- Wow, y es gruesa?
- Viera que gruesa que es, como así (hace un gesto con sus dedos para mostrarme que su pene es muy grueso).
- Vaya, entonces eres un chico superdotado de verga
- Si, mucho. Y usted, la tiene grande?
- Bastante pero no tanto como dices que la tienes tú…
- Se la voy a enseñar para que vea que no miento y es que voy a tener que soltarme un poco el pantalón ya que de estar viendo la película me duele el pito de tenerlo apretado, puedo?
- Claro, así podré comprobar lo que me cuentas
Se afloja su pantalón, baja cremallera y bóxer para sacar aquello que al verlo me dejó anonadado, no se equivocaba, más bien me parece que sus medidas eran más de 26 cms., el pene que me estaba enseñando era enorme y sumamente grueso y se engrosaba mucho más hacia la raíz.
- Válgame muchacho esa verga que te tienes no es grande, es inmensa y excesivamente gruesa, ya veo porqué tu novia no la aguanta
- Ese es mi problema, me gustaría poder metérsela a alguien completita y sentir lo que mis amigos me dicen que lo más rico que hay en el mundo es soltar la leche cuando la verga se tiene incrustada hasta los pelos pero yo todavía no lo he probado así…
- O sea que en definitiva no se la has metido completa a nadie nunca?
- No, nunca
- Y te gustaría intentarlo?
- Claro que si,
- Yo te puedo intentar ayudar
- Cómo?
- Puedo dejar que me la metas completa por el culo o al menos intentaría aguantártela
- Pero usted es hombre y yo también
- Pero el que te pueda prestar el culo no me quita lo hombre y el que tu me ensartes tu verga no te hace menos hombre, y sería entre nosotros, te parece? Lo hacemos como en la película.
- En serio lo haría Licenciado?
- Intentémoslo a ver que pasa.
- Claro, que bien, ya hasta se me puso más dura y grande con solo pensar en poder metérsela toda entera
- Pues intentemos…
Alargué mi mano para tocar el enorme pene del muchacho, empiezo a masajearlo, bajando su prepucio para meterme a la boca la cabeza y chuparla con avidez, lo que le estaba gustando tanto que me tomaba de la cabeza para meter un poco más a mi boca.
- Que rico chupa usted, se siente delicioso
- Te gusta?
- Me encanta, siga más, ahhh
Hice lo posible pero ya llegaba a mi garganta y aún quedaba una cantidad considerable fuera pero lo estaba disfrutando muchísimo y después de un buen rato de chuparlo no me quise aguantar más y le dije que estaba tan excitado que ya podíamos intentar que me penetrara.
- Lo que si es que voy a ponerte mucho gel y a ponerme mucho yo en mi culo.
- Le puedo poner yo el gel a usted en su huequito?
- Claro que si
Tomó una cantidad de gel y me lo paso por encima de mi hoyo, a lo que le hice la salvedad:
- Debes hacer que entre gel en mi hueco, hazlo con tus dedos
Lo hizo con el índice, lo estaba disfrutando, luego metió dos, tres y hacía giros para que se abriera mi hoyo, (hacía lo que le indicaba) hasta que tomo gel, se lo puso en su verga, a toda su verga y me dijo con un tono de alegría
- Ya estamos listos, lo intentamos?
- Hazlo suave al principio, puede doler mucho
- Lo haré, no se preocupe pero creo que le dolerá es cuando le entre la parte más gruesa…


Yo me encontraba acostado en el sofá y el semi arrodillado de manera que le quedaba cómodo empezar su intento de meter su verga extra grande en mi orificio que ya había aceptado antes una verga grande…
Él empezó suavemente a meterme la cabeza de su verga diciendo:
- Siente rico verdad?, ya le está entrando la parte más delgada. Que huequito tan apretadito tiene usted, es una delicia, ya le entró toda la cabeza, le gusta?,
- Se siente delicioso, pero duele un poco
- No piense en que le duele, disfrute lo que le estoy dando, siéntalo todo suyo, que delicioso huequito se tiene, ve que ya lleva un buen pedazo dentro, quiere más verdad?, dígame que quiere más y le doy más
- Dame más, pero cuanto llevas?
- Falta mucho, pero se que se la va comer toda, ¿siente rico? Pídame y le doy, le doy todo lo que quiera, pídame más, ¿la quiere toda verdad?
- Dame más, me gusta, quiero más …
El muchacho ya había logrado meterme al menos 18 cms, me sentía lleno y no creía que le iba a aguantar el resto que era la parte más gruesa de toda esa verga pero hizo algo que no imaginé, me levantó por la espalda para que nos besáramos en la boca y fue allí donde se coronó... Me metió el resto de su verga, sin dejarme gritar del dolor que sentía porque me besaba con una avidez tal que sólo fueron unos segundos de dolor cuando un inmenso placer se apoderó de todo mi cuerpo mientras que él decía con un gran gozo en su voz:
- Gracias, gracias por aguantarse todita mi verga dentro, que rico siento cuando aprieta más, quiero ver cómo se la tengo metida toda en su huequito, le gusta que se la tenga toda dentro de usted?.
- Me encanta muchacho, es la verga más deliciosa y grande que me han metido
Me acostó nuevamente y me gustó mucho ver su cara al mirar como me tenía hasta el último de sus 26 centímetros de verga metidos en el culo. Con voz de suma alegría preguntó:
- Le duele?
- No, ya no, has logrado que en vez de dolor lo esté disfrutando mucho
- Me lo voy a culiar bien rico, que sienta cuando se la meto y se la saco toda entera, que la disfrute como yo estoy disfrutando de estar dentro de su culito rico y apretado
- Hazlo, empieza…has logrado lo que querías…
- Ya voy, allí le va
Y empezó a meter y sacar, primero un trozo pequeño, luego más hasta que logró que entrara y saliera casi toda esa gran verga, era el paraíso lo que él estaba sintiendo y yo disfrutaba increíblemente lo que me hacía sentir.
- Ya casi termino, quiero hacerlo dentro de usted, me deja hacerlo? – se le notaba en su voz que estaba pronto a venirse y que lo estaba disfrutando al máximo
- Si, dame toda la leche que quieras
- Se la voy a dar todita, hasta la última gota, es para usted, todita para usted
- dámela toda
- Ya casi se la doy, ohhhh, allí le va, allí le va, ahhhh, ahhhh, ahhhh,
- Dame más, quiero más leche
- Tome…tome más…que rico…que ricoooooo
No paraba de lanzarme su leche, fue una cantidad inmensa hasta que terminó y no dejaba de mover su tranca dentro de mí. Algo que me llamó la atención fue que cuando empezó a eyacular ya no me sacaba y metía su verga, se movía en círculos, estaba probando lo que le habían dicho sus amigos sobre el momento de soltar la leche, teniendo bien metido su pene a la otra persona.
 Al estar ya calmado pregunta:
- Le gustó? y usted ya terminó?
- Ya casi termino, por favor sigue entrando y saliendo mientras me masturbas que ya casi termino
- Si, tómela, le doy más, es suya, que rico me aprieta la verga
- Me vengo, me vengo, ohhhhhhhhhhhhh
- Tome más verga mi Lic,
- Ahhhhhhhhh, dale asi, ahhhhhh, ahhhhhh, ahhhhh
Rato después, su verga un poco flácida, todavía estaba completamente dentro de mí, él no quiso sacarla pero quería ver la salida y cuando la sacó estaba manchada con un poco de sangre, lo que lo hizo sentirse afligido, pero le hice ver que no importaba, que el logro de aguantarle su pene extra grande valía unas gotas de sangre y al ver como me salía un poco de su leche del hoyito se volvió a poner a 1000 y me dice:
- No dejemos que le salga la lechita que le di, mejor le doy un poco más, me deja metérsela otra vez?
- Claro que si muchacho, mi culito es todo tuyo… y cuando quieras…
Y sin pensarlo dos veces me ensartó otra vez con su sable, sin salirse antes de darme 2 dosis más.

El muchacho es todo un semental, y cuando llegó su padre, no había avanzado nada en el trabajo, por lo que después del regaño y luego de disculparse conmigo,  le advirtió que debería volver al otro día solo a trabajar, ya que él había tomado otro trabajo en el pueblo…